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¿Está cansado/asustado de las repetidas inyecciones de relleno en las mejillas?
¡Este procedimiento es quizás para usted!
La principal ventaja de los implantes de silicona sobre los rellenos temporales es su efecto duradero. Mientras que los rellenos suelen proporcionar resultados a corto plazo, que requieren un nuevo tratamiento cada 6 a 12 meses, los implantes de silicona ofrecen una solución permanente para mejorar los contornos faciales. Esta permanencia reduce la necesidad de mantenimiento constante y múltiples procedimientos, lo que convierte a los implantes de silicona en una opción más provechoso y conveniente para las personas que buscan un aumento sostenido sin intervenciones frecuentes. Además, los implantes de silicona pueden proporcionar un aumento de volumen más significativo y un resultado estable y predecible en comparación con los resultados variables que a menudo se observan con los rellenos inyectables.
El procedimiento de implantes malares de silicona está diseñado para realzar los contornos de las mejillas, proporcionando un perfil facial más lleno y equilibrado. Típicamente realizado bajo anestesia local o general, el procedimiento comienza con el cirujano realizando una pequeña incisión dentro de la boca para que no haya cicatrices visibles. A través de esta incisión, los implantes de silicona se colocan cuidadosamente sobre la estructura del pómulo existente para lograr la plenitud y la proyección deseadas. Los implantes están diseñados para integrarse perfectamente con la anatomía facial, asegurando una apariencia natural. Después de la colocación, las incisiones se cierran con suturas, y los pacientes suelen experimentar hinchazón y hematomas moderados, que disminuyen en unas pocas semanas. La recuperación es generalmente rápida, y la mayoría de las personas vuelven a sus actividades normales en una semana, mientras que los resultados finales se hacen completamente evidentes a medida que disminuye la hinchazón.